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Marketing y métricas

Glosario de métricas de marketing digital y ventas en línea

22 de junio de 2026 · Alejandro Ortiz

Una guía clara para entender los números que miden el desempeño de una tienda y sus campañas de correo.

En el comercio electrónico, cada decisión se mide con datos. Pero detrás de esos datos hay términos que, mal entendidos, llevan a conclusiones equivocadas. Esta guía explica —en lenguaje accesible y con ejemplos reales— los indicadores que se usan para evaluar las campañas de email marketing y las ventas en plataformas digitales. El objetivo es que cualquier persona del equipo pueda leer un reporte y entender no solo qué dice un número, sino qué decisión debería provocar.


1. Métricas de email marketing

Cuando se envía una campaña de correo (por ejemplo, anunciando una promoción de temporada), se genera una serie de indicadores que revelan si el mensaje llegó, si se leyó y si convenció.

Campaña

Un envío único de correo a una lista de contactos: una promoción, un boletín, un anuncio. Cada campaña genera su propio reporte de resultados, que es lo que se analiza.

Destinatarios (Total Recipients)

El número total de contactos a los que se intentó enviar el correo. Es el punto de partida: todos los demás porcentajes se calculan a partir de aquí (o de las entregas exitosas).

Entregas exitosas (Successful Deliveries) y tasa de entrega

De todos los destinatarios, cuántos correos llegaron efectivamente a un buzón. La tasa de entrega es ese número dividido entre el total. Una tasa sana ronda el 98 % o más; si baja, suele ser por direcciones inválidas o problemas de reputación.

Rebotes (Bounces)

Correos que no pudieron entregarse y “rebotaron” de vuelta. Se dividen en dos tipos:

  • Rebote duro (hard bounce): la dirección no existe o fue cerrada. Es permanente y debe eliminarse de la lista.
  • Rebote suave (soft bounce): un problema temporal (buzón lleno, servidor caído). Puede reintentarse.

Una tasa de rebote sana se mantiene por debajo del 2 %. Si es más alta, indica que la lista contiene direcciones viejas o de baja calidad, y eso daña la reputación del remitente (ver más abajo).

Tasa de apertura (Open Rate)

De los correos entregados, qué porcentaje fue abierto por el destinatario. Es el primer gran filtro: si el correo no se abre, nada de lo que diga dentro importa. Referencias de la industria de retail y consumo suelen ubicar una apertura sana entre el 25 % y el 35 %.

Nota técnica importante: desde que Apple introdujo la Protección de Privacidad del Correo (Mail Privacy Protection), muchas aperturas se registran de forma automática aunque la persona no haya leído el correo. Esto infla artificialmente la tasa de apertura. Por eso, hoy la apertura es una señal direccional, no exacta, y conviene mirarla junto con los clics.

Aperturas totales vs. aperturas únicas

  • Aperturas únicas: cuántas personas distintas abrieron el correo.
  • Aperturas totales: cuántas veces se abrió en total (una misma persona puede abrirlo varias veces).

La relación entre ambas indica el nivel de interés: si cada persona abre el correo varias veces, el contenido le resultó relevante.

Tasa de clics (Click Rate o CTR)

De los correos entregados, qué porcentaje generó al menos un clic en algún enlace. Mide la acción concreta: la persona no solo abrió, sino que quiso saber más e hizo clic hacia el sitio o producto. Es la métrica más cercana a una venta.

CTOR (Click-to-Open Rate)

De las personas que sí abrieron el correo, qué porcentaje hizo clic. Es una métrica más justa que el CTR para evaluar el contenido del correo, porque solo considera a quienes realmente lo vieron. Un CTOR bajo con buena apertura significa: “lo abren, pero el mensaje de adentro no convence”. Un CTOR sano ronda el 10–15 %.

Reenvío (Resend)

Volver a enviar la misma campaña a quienes no la abrieron la primera vez. Es una práctica útil para recuperar audiencia, pero tiene una regla de oro: debe usar una línea de asunto diferente. Reenviar con el mismo asunto a quien ya lo ignoró rara vez funciona y puede afectar la reputación.

Línea de asunto (Subject Line)

El texto que la persona ve en su bandeja antes de abrir el correo. Es el factor que más influye en la tasa de apertura. Las mejores son claras, generan curiosidad o urgencia legítima, y evitan palabras que disparan los filtros de spam (excesos de mayúsculas, signos de exclamación, “GRATIS”, “100 % OFF”).

Entregabilidad y colocación en bandeja (Deliverability / Inbox Placement)

La entregabilidad es la capacidad de que un correo llegue al buzón. Pero llegar no es lo mismo que ser visto: la colocación en bandeja determina si el correo cae en la bandeja principal o en las pestañas de Promociones o Spam, donde casi nadie mira. Una apertura anormalmente baja (por ejemplo, 2–3 %) suele ser síntoma de mala colocación, no de mal contenido.

Reputación del remitente (Sender Reputation)

La “calificación de confianza” que los proveedores de correo (Gmail, Outlook) asignan a quien envía. Se construye con el historial: bajas tasas de rebote y queja, buenas tasas de apertura y autenticación correcta la mejoran. Una mala reputación hace que los correos terminen en spam aunque sean legítimos.

Autenticación: SPF, DKIM y DMARC

Tres protocolos técnicos que demuestran que un correo fue enviado realmente por quien dice enviarlo, no por un impostor:

  • SPF verifica que el servidor de envío está autorizado.
  • DKIM añade una firma digital que confirma que el contenido no fue alterado.
  • DMARC define qué hacer si los dos anteriores fallan.

Tenerlos bien configurados es requisito básico para una buena entregabilidad.

Higiene de lista (List Hygiene)

El mantenimiento regular de la lista de contactos: eliminar direcciones que rebotan, inactivos de larga data y correos inválidos. Una lista limpia mejora todas las métricas a la vez, porque protege la reputación del remitente. Es preferible una lista pequeña y comprometida que una grande y “sucia”.

Segmentación

Dividir la lista en grupos según intereses, comportamiento o historial de compra, para enviar mensajes más relevantes a cada uno. Un correo segmentado casi siempre rinde mejor que uno enviado a todos por igual.

Bajas (Unsubscribes) y quejas de abuso (Abuse Complaints)

  • Bajas: personas que pidieron dejar de recibir correos. Un nivel bajo y estable es normal y saludable.
  • Quejas de abuso: personas que marcaron el correo como spam. Esta es una señal grave: incluso pocas quejas dañan fuertemente la reputación del remitente.

2. Métricas de ventas y visibilidad en marketplaces

Cuando se vende en un marketplace como Amazon, el panel de negocio entrega indicadores sobre cuánta gente vio el producto y cuánta compró.

Sesiones (Sessions)

El número de visitas a la página del producto en un periodo. Una sesión es una persona que llega y navega; representa el “tráfico” que recibe el listado. Sin sesiones no hay ventas posibles.

Visualizaciones de página (Page Views)

Cuántas veces se cargó la página del producto. Una misma sesión puede generar varias visualizaciones. La relación entre page views y sesiones indica cuánto explora la gente el listado antes de decidir.

Tasa de conversión (porcentaje de unidades pedidas por sesión)

De todas las sesiones, qué porcentaje terminó en una compra. Es la métrica más reveladora del comercio electrónico, porque separa el tráfico (cuánta gente mira) de la efectividad (cuánta gente compra). Si las sesiones son estables pero las ventas suben, fue la conversión la que mejoró: precio, reseñas, fotos o disponibilidad hicieron su trabajo.

Unidades pedidas (Units Ordered)

El número de piezas vendidas. Es la medida más honesta del volumen real de ventas, porque no se distorsiona con descuentos (a diferencia de los ingresos, que bajan cuando se baja el precio).

Total de artículos del pedido (Order Items)

Cuántas líneas de producto distintas se ordenaron. Difiere de “unidades” cuando un mismo pedido incluye varias piezas del mismo artículo.

Ventas de productos pedidos (Ordered Product Sales)

El ingreso total generado: unidades vendidas multiplicado por su precio. Es el número que más llama la atención, pero debe leerse junto con las unidades, porque un descuento puede subir las unidades y aun así bajar el ingreso.

Precio de venta medio (Average Selling Price)

El precio promedio al que se vendió cada unidad en un periodo. Cuando se aplica un descuento, este número baja: es la primera evidencia de que se está sacrificando margen por volumen.

Cuando varios vendedores ofrecen el mismo producto, Amazon elige a uno para el botón principal de “Comprar ahora” y “Agregar al carrito”. Ese lugar privilegiado es el Buy Box. Quien lo gana se lleva la inmensa mayoría de las ventas, aunque los demás tengan precios parecidos. El porcentaje de Buy Box indica qué proporción del tiempo lo tuvo un vendedor. Perderlo —por precio, por quiebre de inventario o por una métrica de cuenta— hace caer las ventas aunque la oferta sea buena. Por eso es una variable que siempre debe vigilarse al interpretar una caída de ventas.

B2B (entre empresas / Business-to-Business)

Ventas hechas a otras empresas (compras al mayoreo, mayoristas, distribuidores) en lugar de a consumidores finales. Amazon separa estos datos porque suelen comportarse distinto: pedidos más grandes, menos frecuentes y con dinámicas de precio propias.

Prime Day

Evento promocional global de Amazon en el que la plataforma atrae una gran ola de tráfico y los vendedores ofrecen descuentos. Es una oportunidad de volumen, pero también un reto de medición: el evento por sí solo trae más visitas, así que distinguir el efecto de un descuento del efecto del evento requiere mirar la conversión, no solo las ventas totales.


3. Conceptos de análisis de datos

Estos términos no pertenecen a una plataforma específica, sino a la forma de interpretar los números con rigor.

Línea base (Baseline)

El comportamiento “normal” de una métrica en un periodo de referencia, antes de hacer un cambio. Sirve como punto de comparación: sin una línea base sólida, es imposible saber si una campaña o promoción realmente movió la aguja o si el resultado entra dentro de lo habitual.

Promedio (Media)

La suma de los valores dividida entre el número de datos. Da una idea del nivel típico, pero por sí solo puede engañar: dos periodos con el mismo promedio pueden ser muy distintos si uno es estable y el otro lleno de altibajos.

Desviación estándar (Standard Deviation)

Mide cuánto se alejan los datos de su promedio; es decir, qué tan “volátil” o estable es una métrica. Una desviación alta significa que los resultados saltan mucho de un día a otro. Es esencial para definir qué cuenta como un cambio real y qué es simple ruido.

Umbral de anomalía

Un límite que define cuándo un resultado es genuinamente fuera de lo normal. Una regla común es “promedio más dos desviaciones estándar”: un valor que lo supere tiene apenas un 5 % de probabilidad de ocurrir por azar, así que probablemente responde a una causa real (una promoción, un evento, un problema). Es la herramienta que separa “vendimos un poco más” de “algo importante pasó”.

Comparación mes contra mes (MoM) y semana contra semana (WoW)

Contrastar el desempeño de un periodo con el inmediatamente anterior para detectar tendencias. Mes contra mes revela movimientos de fondo; semana contra semana capta cambios más rápidos. Cuando los periodos son de distinta duración (por ejemplo, un mes incompleto), conviene comparar promedios diarios y no totales, para que la comparación sea justa.

Correlación

Una medida de qué tanto dos variables se mueven juntas. Si cada vez que se pierde el Buy Box también caen las ventas, se dice que ambas están correlacionadas. Advertencia clave: correlación no es causalidad; que dos cosas se muevan juntas no prueba que una cause la otra, pero sí señala dónde vale la pena investigar.

Atribución

El ejercicio de asignar correctamente la causa de un resultado. Si las ventas suben durante Prime Day, ¿fue por el descuento o por la ola de tráfico del evento? Atribuir bien evita celebrar (o culpar) a la causa equivocada. La conversión suele ser la señal más limpia de lo que aporta la propia acción.

Punto de equilibrio (Break-even)

El nivel de ventas necesario para no perder dinero tras un cambio de precio. Al dar un 15 % de descuento, cada unidad deja menos ingreso, así que se necesita vender un porcentaje mayor de unidades solo para igualar lo de antes (en este caso, alrededor de +17.6 % en unidades para mantener el mismo ingreso). Vender “más” por debajo de ese umbral significa, en realidad, haber ganado menos.

Adelanto de ventas o canibalización (Pull-forward)

El fenómeno por el cual una promoción no genera ventas nuevas, sino que adelanta compras que habrían ocurrido después. Por eso, al medir el impacto real de un descuento, conviene observar también los días posteriores al evento: si hay una caída, parte del pico fue ventas “prestadas” del futuro, no demanda adicional.


Esta guía es un documento vivo. A medida que se incorporen nuevas herramientas de análisis y canales de venta, ampliaremos los términos para mantener a todo el equipo hablando el mismo idioma.